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Perdón.

Lo intenté, te lo prometo. Hice lo posible, por salvarme.
Una pena que mi corazón, tan desarmado ya, estuviera en tus manos.
Ahora camino, y miro, Pero ya no observo.
Y te juro que lo intento.
Pero dicen que sin corazón, ya nada tiene sentido, y esta vez, creo que les doy la razón.
Sé que no me queda mucho, aquí, contigo; entre los vivos.
Pero te pido, hoy, que respiro; -y sin saber si lo haré mañana- que me perdones.
Lo siento si sientes que te parto en dos pero sé que alguna vez tendrás que decir "ella se suicidó".




Vacío.

Hace tiempo le conocí.
Era esa persona que
todo el mundo ansiaba ser.

Y nunca nadie se le comparó.

Su mentalidad,
más justa
que los juzgados de Madrid.

Esa manera de hablar
tan cuidada,
irónica,
incluso espontánea que tenía.

Nunca la escuché en otra boca.

Un ejemplo a seguir,
un amigo al que acudir
cuando más lo necesitas
y no tienes a nadie.

Estúpido tiempo…
que me lo arrebataste.
Que, al volver, no supe
quién cojones era.

Lástima
que hayas muerto
pero peor aún,
es que sigas vivo
y no te reconozca.

Eres la persona
que todos querían
y sólo yo tuve.

No sé si fue por el destino,
la distancia,
el status…
No lo sé.

Solo tomó una decisión
y se marchó,
como los cobardes.

¿Qué hice?
¿Cuál fue el error?
Dime, ¿qué nos hiciste?

Todavía te extraño.

Te veo y quiero besarte
como antes,
abrazarte hasta que me separes
para que sepas que te quise…

Me decepcionaste
porque me mentiste
y yo creí,
tontamente,
que eras un hombre de palabra.

Diferente.

Quisiera poder demostrar
como son mi sentimientos;
esos que guardo
debajo de esta piel
tan áspera como la lija.

Quisiera dejar
que con vuestros envidiosos ojos
me mirárais,
y viérais que no soy nada más
que una niña de cristal.

Quisiera poder llorar
cuando mis sentimientos
están ahí,
a flor de piel.

Quisiera aseguraros
que todos los errores son buenos
sin ser una hipócrita
que no es capaz
ni de quererse
a sí misma.

Quisiera deciros
que no soy esa chica con cabeza
que cumplía
todas tus expectativas (de mierda).

No soy lo que nadie cree.
No soy nada,
y por eso me ha tocado
ser del montón.

Corazón roto.

Para escribir lo que llevas dentro
necesitas estar muy feliz o hecho polvo.
Y la verdad es que, cuando estoy feliz
me concentro solo en sonreír.

Ya puedes adivinar por qué estoy aquí de nuevo.

Este dolor tan cansino
que llevo dentro
me pesa todos los día más
cada vez que te pienso.

Es inevitable pensar
que me cambiarás
por cualquiera más linda.

Por aquella que siga los criterios
que pone esta sociedad
tan asquerosa
en la que estamos obligados
a vivir.

Es difícil.
Es complicado querer
a quien no quiere
acordarse de tí
cuando no está contigo.

No puedes dar todo
por quien no da por tí
ni la mitad de la mitad.

Es una pena que una chica
tan bonita como tú,
llore por alguien
tan gilipollas como él.

Solo te aconsejo:
levántate.
No lo pienses más.
Empieza a vivir.

Vuelve a sonreír,
porque,
mi querida chica bonita...
te lo mereces.



Salvavidas.

Creí ser un ángel, llevarte volando a todo aquel lugar que tu corazón quisiera.
Pretendía extender mis plumas, por tí, a pesar del dolor que causa cada movimiento en esta espalda encorvada.
Quería hacerte feliz, cuando ni siquiera yo sabía que se sentía al sonreír.
Y es imposible, -irremediable- enseñar algo que nunca has aprendido.
Quizá por eso te alejaste, por no ser suficiente, por el daño que te hice, -irreparable- por no ser nunca tu chica afable.
Y en un momento loco, pero loco de maniatar, quise saltar para salvarte.
Y salté, para saber si realmente los ángeles pueden volar, pero me equivoqué, ni yo era un ángel, ni tenía alas.

Libertad.

Ya perdí la cuenta, no sé si es un día más o un día menos, no sé si el vaso está medio vacío o medio lleno, solo espero que sea de vodka, -tu bebida favorita- y bebérmelo de un sorbo, así, como hacías tú cada vez que las cosas se complicaban.
Con tu cobardía, con tu poca hombría, con tu audacia para escapar, cada vez que te decía te quiero. Nunca supiste tenerme en tus manos, nunca fuiste lo suficientemente fuerte como para sostenerme, y que no fuera para follarme.
Siempre era un "ya te llamaré" una promesa rota antes de ser dicha.
Preferiste mil polvos, a una noche de amor, y ahora me siento sucia por haber anhelado tus manos en mi culo, tus labios en mi cuello, tus dedos en mi cabello, por haberte soñado dentro de mí.
Ahora me di cuenta de la oportunidad que me han dado, para no seguir esperándote, y para empezar a disfrutar, a recuperar, el tiempo que perdí, pensando en alguien como tú.

A prueba de bomba.

Abrir el cajón donde guardaba tus fotos, Y ha sido un boom que no he podido evitar. Creí tener todo bajo mis manos, mis sentimientos amarrados, guardados, pero no los he podido controlar.
Ha sido como tenerte cerca, a mi lado. Estabas ahí, te vi; Y ya no sé si deliro, -puede ser que sí- Pero cada vez que mis ojos atraviesan ese puto papel, siento las mariposas del primer día.
Una pena que ahora sean abejas, que anhelan con salir de mi estómago, que ven la oportunidad de escapar cada vez que te vuelvo a ver.
Sé que algún día las liberaré pero de momento dejo que el dolor reine, porque, lamentablemente, es lo único que me queda de ti.